Reig Tapia, de nuevo
Tengo que reconocer que me fascina este tipo. Es difícil encontrar alguien tan odioso como él.
Es un fóbico absoluto con los homosexuales, a los que dedica homilías sin parar.
Está de obispo de Alcalá aunque es catalán. No quiero ni pensar en una Cataluña independiente, pero una de sus ventajas sería que, a lo mejor, me lo ponían más lejos.