El libro de estilo del PP, si escucha uno a sus portavoces (algo tendrá que ver lo que dicen con lo que se piensa dentro del partido), afirma ahora que se trata de una sociedad privada y, por tanto, los sobresueldos de todos estos años no hay que justificarlos. Estamos bien, porque según datos del propio PP (que son dudosos si atendemos a Bárcenas y compañía) el 95 por ciento de sus ingresos procede de subvenciones públicas. Para echarle una pensada.