Bueno, hay miles de católicos catalanes que le piden al Papa Francisco que nombre a un catalán para sustituir a Sistach.
Pena que ya no estén vivos los cardenales Gomà o Pla y Deniel.
Lo que no entiendo es que no se le haya ocurrido a nadie todavía pedirle a Obama que envíe un embajador también de raíz catalana.
Obama y Francisco son los jefes más importantes del mundo.
No hay que olvidar que los obispos son representantes del Vaticano. Y si no lo fueran, habría que pedir el derecho de los catalanes a decidir sobre ellos.