La emisión de Canal Sur TV se fue a negro ayer, último día de la campaña electoral. La desconexión se hizo a las 20 horas, de modo que los espectadores no pudieron seguir la información política.

Los motivos: la negociación del convenio.

No interrumpieron las emisiones por que hubiera manipulación, por desacuerdos con los repartos de tiempo… No, la interrumpìeron por cuestiones de porcentajes salariales, horas para el bocadillo y cosas así.

Y, espero que sin darse cuenta de lo que hacían, los miembros de CCOO que eran los convocantes, dieron un golpe de pico contra el derecho de la información que asiste a los ciudadanos, que es lo que tiene que garantizar una televisión pública. Y en época electoral, más.

Podrían haber hecho el apagón durante un programa de cocina, de viajes, una película del oeste… pero decidieron castigar a la dirección en la espalda de los ciudadanos.

Una huelga indecente y con un añadido que va contra sus promotores: si se puede liquidar la información pública, se puede liquidar la televisión pública, como ya ha hecho el PP en Valencia y Madrid.

¡Bingo de estupidez y corporativismo! ¡Viva el sindicato CCOO de RTVA que ha conseguido semejante victoria de los trabajadores!