Gao
Y mi amiga china, Gao, asistió a su primera velada flamenca. Se entusiasmó con Esperanza Fernández.
Pero Gao, que habla un estupendo castellano, intentaba descifrar las letras de las canciones. Textos que, muchas veces carecen de un sentido narrativo medio interesante: la orejita es blanca y el prado verde… Pues vale.
Yo intenté comprenderla:
-A ti esto te slonará a chino.
Y me miró atónita:
-No.
Claro.