No seguiría hablando de esto si no fuera porque en mi testimonio prestado a la 6ª sobre el programa de Jordi Évole han limado toda aspereza.

A mi me ha parecido mal por varias razones. No las voy a contar todas, pero sí alguna:

-El programa solo causó escándalo porque era de Évole. Es decir, la sorpresa de la audiencia vino provocada porque tenía credibilidad y fraguó un documental más propio de Intereconomía.

-Fue una acción narcisista, por tanto.

-No me gusta que nadie que me parezca decente se apunte a la confusión sobre algunas cosas. Eso y, por ejemplo, lo del 11-M.

Y, repito, no me gusta que mis opiniones se alteren.