No sé por qué diablos tenía desordenado este disco maravilloso.

Amancio Prada, que tiene, sin duda, la voz más delicada de la música española; Chicho Sánchez Ferlosio, que era un magnífico poeta y musicador; y Agustín García-Calvo, un poeta excelso, políglota de latín y griego, y zamorano (¡qué raro es eso de ser zamorano!)

Amancio grabó en su escondite de Urueña, en 2005, dieciocho canciones de Chicho y recuperó otra con letra de García Calvo, cantada con Chicho unos años antes.

Es una delicia escuchar esto, que se llama “Hasta otro día”.

Mi preferida es la última, es grabación en directo de “El mundo que yo no viva”. Me sigo emocionando cada vez que la escucho. Me pongo blandito y cualquier vecino de habitación puede hacer conmigo lo que quiera. La utilicé para un documental que hice sobre Dionisio Ridruejo.

Les aconsejo que se hagan con esta joya.