El día 12 me planteaba cómo calificar a Artur Mas en relación con su arenga a los empresarios en la que les decía (él) que había que desdramatizar la situación. Bueno, pues me quedo con lo de bobo. Ayer dijo que le gustaba mucho el castellano, lo que significa una poderosa forma de apreciar la lengua impropia.