BATAS BLANCAS
Hacía mucho tiempo que el presidente de Madrid no me daba una alegría. Para ser más exactos, es la primera que me da. La siguiente será que se vaya. Como ya va a hacer un tal Lasquetti.
Madrid rompeolas. También hacía mucho que eso no pasaba.
Ha ganado la batalla un movimiento cuyo mayor mérito es que no tiene nada de corporativo, sino que está motivado por cuestiones de ciudadanía, de democracia.
¡Bravo por las batas blancas! ¡Cuántos amigos a los que dar un abrazo!