Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 23/03/14

Cesc Fabregas

Yo pensé que este chico era sensato. Es posible que el dinero ayude a quitar la sensatez. Una marca dedicada a cosas del sonido ha grabado un anuncio para televisión en el que Cesc se quita la presión de unos salvajes simpatizantes madridistas, que le increpan en actitud violenta, poniéndose unos cascos que le aíslan del terrorífico acoso. Estoy a la espera de ver el partido, porque soy futbolero, y del Real Madrid. No sé si va a llegar a emitirse el dichoso anuncio. Pero el mal ya está hecho en gran parte. Imagino a muchos catalanes partidarios del Barça relamerse satisfechos por mostrar a los adversarios como unos salvajes sedientos de sangre. Y a muchos madrileños exaltarse indignados y buscar la simétrica actitud de odio en Canaletas. ¿lo emitirán? En las redes sociales se verá. Yo no pienso comprtar jamás unos cascos, ni nada que produzca una marca capaz de fomentar el odio.

Algunos periódicos catalanes se escandalizan aún de que Figo no les conceda entrevistas. Y se olvidan de aquel partido en el que alguien tiró una cabeza de cerdo al campo, dedicada a él. Aquella campaña terrible de odio contra Luis Figo fue alentada desde la prensa. 

No aprendemos. Mejor dicho: hay quien sigue aprendiendo. Quizá la dichosa fábrica de cascos (me pienso enterar, por supuesto, de quién se trata) piense que le va a ser rentable encontrar un nicho de mercado entre gente que se complace en el odio. Y no está mal pensado ahora, cuando las tensiones entre Cataluña y Madrit (sic) están como están.

Anuncios

Read Full Post »

Willy Toledo

Una amiga muy querida, Silvia Ribelles, que vive a muchos kilómetros de aquí, me hace algunas preguntas relacionadas con las manifestaciones de ayer en Madrid.  

Silvia está confusa porque no comprende algunas cosas después de leer la prensa. Por ejemplo, las distintas versiones sobre la violencia que se registró al acabar los actos. Y hay que recordar que paso de todo. Que hubo algunos grupos que procuraron la intervención policial. Había gente que iba a eso, provocar una reacción dura de los antidisturbios. Son lo de cuanto0 peor mejor. No son muchos, son pocos, pero son demasiados. Y es muy difícil que una convocatoria tan dispar como la de ayer en Madrid, pudiera poner en marcha un servicio de orden que les hubiera aislado e, incluso, reprimido. A mi me da lo mismo el calificativo para esta gente: me es indiferente que sean de extrema derecha o de extrema izquierda, porque lo que une a ambas es la valoración de la violencia como algo necesario. Los que se consideran de izquierda dicen que se trata de provocadores de la policía. Eso me recuerda a los años de plomo, los setenta y los ochenta, en que muchos amigos comunistas decían que los GRAPO eran agentes de la policía. Pues no, somos mayorcitos y sabemos que gente así hay en los dos extremos del arco político. A mi no me importa que alguno0s de ellos se lleven unos guantazos. Me disgusta enormemente que otros los reciban por su culpa. Y me disgusta el entusiasmo que muestran algunos policías algunas veces al reprimir.

No hubo tanta violencia, no hay que escandalizarse. No se si había en la calle doscientas mil personas o cincuenta mil. En todo caso, los salvajes eran pocos y Madrid no quedó arrasado como dice ABC.

Lo que sí quiero contarle a mi amiga Silvia es por qué no fui a la manifestación. Es muy sencillo: sabía que el manifiesto lo iba a leer Willy Toledo. Y este chaval me representa menos aún que la delegada del gobierno. Toledo es un defensor público de la dictadura cubana, y un soporte intelectual (?) de Maduro, el hombre que quiere acabar con los restos de la democracia en Venezuela. Me es igual qué palabras diga Toledo. Si las dice él, adquieren un sentido que me aleja. Por mucho que me conmuevan los hombres y mujeres que venían a Madrid a manifestar su frustración y su rechazo a las medidas del gobierno que padecemos, no podía estar. No sé cómo se llegó a decidir que Toledo leyera el manifiesto. Pero se decidió eso. Estoy en contra de este gobierno, quiero que caiga, que de paso a otra política, pero no a la que preconiza Willy Toledo.

Read Full Post »

Minuto de silencio

Paso la tarde de un canal a otro de televisión. Por supuesto, las emisoras públicas dedican especiales a la muerte de Adolfo Suárez, tan inoportunamente avanzada por su hijo, Adolfo Suárez Illana.

Uno de los parones, a las 19,00 me coincide con el comienzo de un partido de fútbol en Valencia, en el campo de Mestalla. Y observo como los jugadores permanecen abrazados en el centro del campo, y el público observa un minuto de silencio con todo respeto. Es lo menos -me digo- y me congratulo de que se haga eso en un campo de fútbol.

Pero la cámara se fija en una fotografía que aparece en el estadio a gran tamaños. Y descubro que el minuto está dedicado a un ex jugador valencianista, Emilio Ribelles, muerto la semana pasada.

Seguramente lo merecía, pero cabe preguntarse qué cuadrilla de indocumentados ha decidido hacer eso, hurtarle a Suárez el reconocimiento público que hoy debe ser casi un monopolio hacia su figura.

Me imagino el razonamiento: “es que nosotros no podemos entrase en política”.

Claro. Pero yo, sin entrar en fútbol, que es lo contrario, al parecer, quiero decir que me da asco.

Read Full Post »