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Archive for 1/11/12

Angry days

Estoy dispuesto a aceptar casi todo: por ejemplo, que los partidos políticos y los sindicatos están tomados por una casta que atiende, sobre todo, a sus principales intereses. Un político o un sindicalista, de izquierdas o de derechas, mira sobre todo por sus intereses antes que por los de la sociedad. Y eso nos lleva, nos ha traido, a una situaqción casi insostenible.

Bueno, imaginemos que lo acepto todo.

Pero me queda un pequeño resquemor, algo que provoca que las cuentas no me cuadren del todo:

-estos hijos de la gran puta que nos dicen todos los días que sobra educación pública,

-estos hijos de la gra puta que nos dicen todos los días que tenemos una sanidad pública excesiva (usan siempre el argumento de lo del cambio de sexo, que no es malo),

-estos hijos de puta que defienden las indemnizaciones y los sueldos de los que han llevado a la banca al fracaso,

-estos hijos de puta de la City londinense que pactan tipos de interés y se atreén después a llamar PIGS (cerdos) a los paises “pobres de Europa.

-estos hijos de puta que lían a los catalanes para contarles que quien les hace daño es España (un concepto casi vacio), y los extremeños que les roban, y no sus banqueros y dirigentes políticos.

La lista de ofensas es interminable. Y la escuchamos todos los días con naturalidad. Usan el genérico con una facilidad propia de nacionalistas (ustedes me perdonen, sean de donde sean los que se llaman así son fachas), o de racistas, de fascistas, o de lo que sea siempre peor. Los pobres (el 25 por ciento de los españoles y no sé qué tanto por ciento de los griegos) son los culpables de serlo.

Joder, al ,menos podían ser agradecidos, y reconocer que la brecha entre ricos y pobres en los países avanzados, se ha hecho cada vez mayor en los últimos años. ¿Por qué no les agradecen a los pobres el ser cada vez más ricos?

Un poquito de coherencia: los pobres son una cuadrilla de gilipollas que votan, en un alto porcentaje a quienes les roban. Y no es demagogia, es que les roban.

Los de Caixa Galicia, los de Bankia (incluidos algunos representantes de la izquierda), los de Caixabank, los de la CAMP, son gentuza que se va a ir de rositas, que no van a devolver sus sueldos disparatados.

No es tiempo de demagogia, estoy de acuerdo. Pero cada día me entero de que algún amigo ni vago ni tonto se ha quedado sin empleo, y de que su jefe se lleva una buena indemnización. Este país se está yendo a la mierda. Y niego la mayor: no somos un país en el que haya más sinvergüenzas entre los ciudadanos que en Alemania o Finlandia. Conozco casos sobrados de gente que trabaja, es inteligente y no roba.

Casi ninguno de los que conozco que se está quedando en la puta calle se merece lo que le pasa.

Yo me he vuelto ya de los cabreados. No pienso ceder ni un ápice. En cuanto pueda, les voy a hacer daño.

Hijos de puta.

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